Ir al contenido principal

El Viaje astral I

Un chico normal y corriente experimenta un viaje astral, comienza teniendo miedo por la situación que experimenta, pero pronto se acostumbra a esto, aunque pronto se dará cuanta que no está solo en el plano astral, cuando recibe la visita de dos demonios…

Una de las experiencias más raras y bonitas de mi vida sucedió un día mientras me acostaba en la cama para tratar de dormir, pronto comencé a sentir el sueño que me invadía pero, en eso otras sensaciones se apoderaron de mí, sentía que caía en un vacío y que daba vueltas sin parar hasta que tope con algo fuerte y fue como de improvisto me levante.


Pero fue algo más extraño, muy extraño, algo que jamás explicare, yo estaba de pie pero mi cuerpo permanecía en mi cama, como si estuviese dormido, me asusté mucho lo que me hizo gritar, pero nadie parecía percatarse de lo que me pasaba, como si fuera invisible o algo así, acudí a los cuartos donde dormía mi familia y nadie me hacía caso.


Regrese a mi cuarto, triste porque no sabía lo que pasaba y me di cuenta que algo brillante me unía a mi propio cuerpo, el que estaba recostado en la cama, era una especie de cordón muy lindo como de metal que brillaba y me hacía sentir seguro pues pensaba que ese hilo me mantendría unido a mi cuerpo.


Después de dar varias vueltas por mi habitación pensando en lo que pasaba, me dispuse a usar mi laptop para investigar, pero pronto me di cuenta que era una especie de espíritu fuera de su cuerpo, pues no podía tomar nada de lo que estaba a mi alrededor, solo era un observador aquella noche y lo seguiría siendo si no encontraba una solución a mi problema.

La noche avanzaba y yo sin poder dormir o hacer algo seguía pensando y con un inmenso miedo, hasta que escuche unos ruidos en la cocina, era mi padre, si mi padre, que estaba tomando agua fresca, tal vez porque a mitad de sus sueños le había dado sed o quizás estaba soñando que se encontraba en un desierto, me dirigí a él, pero hablarle pero no me hizo caso, fue cuando me di cuenta que en verdad era un espíritu.


Ya cuando estaba sentado al pie de mi cama, casi llorando de desesperación una luz me cubrió y como si fuera de papel me arrastro por encima de mi cuerpo físico, el cual yacía en la cama y en un abrir y cerrar de ojos ya estaba de pie con mi hermoso cuerpo listo para un nuevo día.



Comentarios